COMUNICADO DEL CIRCULO DE EMPRESARIOS
DE GRAN CANARIA
El Círculo de Empresarios de Gran Canaria deplora que se
hayan desviado las cuestiones de fondo de su comunicado difundido el pasado 19
de junio, vinculándolo al pleito insular, al torpedeamiento del actual pacto de
gobierno, así como a una serie de falsedades recurrentes, que no dan respuesta
a los temas fundamentales del documento que en resumen son los siguientes:
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El bloqueo permanente a que se ven sometidas los
distintos proyectos e iniciativas de inversión en la isla de Gran Canaria.
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No hay respuestas al incumplimiento flagrante de
la Ley de Sedes, ni tampoco se pone fin a la incertidumbre e inseguridad
jurídica surgidas respecto a las directrices del territorio, la Ley de Turismo,
RIC, etc. que están afectando gravemente a los legítimos intereses
empresariales.
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El no contar con los agentes económicos y
sociales para la definición de aquellos temas importantes que atañen a toda la
sociedad, Estatuto de Autonomía, Ley de Puertos Canarios, etc.
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No hay estrategias y no se cumplen los objetivos
que se persiguen.
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Se echa de menos, y más en estos momentos
cruciales para nuestro desarrollo, el diálogo, la unión, en definitiva, la
participación para el objetivo común y no la descalificación, que como se ha
visto se ha recrudecido.
Deploramos
así que determinados políticos, como el Presidente de Coalición Canaria, D.
Paulino Rivero, el Secretario de Organización de dicha fuerza política y
Diputado regional por Fuerteventura D. José Miguel Barragán, el portavoz de la
misma en el Parlamento canario y Diputado por Tenerife D. José Miguel González
o el mismo Consejero de Economía y Hacienda del Gobierno de Canarias, D. José
Carlos Mauricio, ejerzan su poder desde el insulto y las amenazas, cuestión
absolutamente insólita en un país civilizado.
Reiteramos
en tal sentido nuestro total apoyo a la Confederación Canaria de Empresarios, y
hacemos un llamamiento a la inquebrantable unidad de toda nuestra sociedad y
sus empresarios grancanarios.
Y
pedimos, finalmente, racionalidad, calma, y eso sí, una justa respuesta a
nuestras demandas.
En Gran Canaria, julio
de 2005