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LLAMAMIENTO DEL CIRCULO
DE EMPRESARIOS DE GRAN CANARIA
El Círculo de Empresarios de Gran Canaria desea expresar públicamente su gran
preocupación ante un cúmulo de problemas que afectan primordialmente a Gran
Canaria y que, al permanecer en el tiempo sin solución, evidencian un estado de
deterioro, de desvertebración y de pérdida de protagonismo de Gran Canaria en
el devenir de nuestro Archipiélago. Situaciones como las que a continuación se
reseñan afectan a amplios colectivos y tienden a generalizarse, pues cada vez
son más, al no terminar de superarse ninguna de forma satisfactoria y
definitiva:
ü Falta de coordinación y frecuente enfrentamiento entre las diferentes
Administraciones, que impiden o retrasan la resolución de los problemas.
ü Actuaciones administrativas denunciadas que conducen a la alarma y a
la confusión pública.
ü Infrautilización de las nuevas tecnologías por parte de las
Administraciones en perjuicio de los administrados.
ü Agravamiento de la inmigración ilegal, afectando cada vez más a la
provincia de Las Palmas y a los propios inmigrantes.
ü Postergación del derecho a la salud, al no encontrarse cauces para la
resolución de los conflictos del servicio sanitario público.
ü Retraso en la transformación del antiguo Hospital del Pino y
obstaculización para la solución del Hospital Militar.
ü Falta de solución sobre el Palacio de Congresos de Maspalomas para que
esta cuantiosa inversión pueda iniciar su actividad normalizada.
ü Retraso en la entrega de las viviendas sociales, en la puesta en
marcha de la unidad de reproducción asistida en Gran Canaria, de la apertura de
centros para minusválidos psíquicos, etc.
ü Masificación de la única cárcel que existe en Gran Canaria.
ü Interpretaciones restrictivas de la normativa de la RIC por parte de
la inspección fiscal, lo que genera inseguridad y desánimo entre los
inversores.
ü Falta de determinación para acelerar la competitividad y modernización
de nuestros puertos y aeropuerto.
ü Pasividad para acometer las reformas estructurales de nuestras zonas
turísticas, donde no podemos permitir que se conviertan en zonas desastrosas en
cada temporal.
Muy preocupante es la grave falta de unidad en el
empresariado grancanario, evidenciada en la división de la Confederación de
Empresarios y con riesgo de extenderse a la Cámara de Comercio de Las Palmas.
Es evidente que, en
mayor o menor medida, todos somos responsable de esta situación: unos por no
asumir las responsabilidades, otros por sus actuaciones insolidarias al primar
de forma exclusiva o prioritaria sus intereses
personales, y otros al permitir este estado de cosas, no actuando por simple
comodidad o dejación.
Por todo lo
anteriormente expuesto, el Círculo de Empresarios de Gran Canaria hace un
llamamiento a la sociedad grancanaria para que, actuando todos unidos (dado que
en democracia no caben "salvadores"), unos a título personal y otros
colectivamente, pero siempre bajo los principios de la honestidad y la
eficacia, logremos que nuestros viejos problemas se vayan resolviendo definitivamente,
y podamos dedicarnos a los nuevos que toda sociedad dinámica va generando.
Muy en especial apela
el Círculo a la responsabilidad de los empresarios en su conjunto, cuya
contribución racional al progreso de nuestra sociedad es siempre indispensable,
y en especial en momentos como el presente. Una clase empresarial dividida sólo
conduce a una mayor división social. Por ello es preciso hacer frente a esta
situación a través de la participación, la transparencia, el diálogo y el
compromiso en el espíritu de los ideales que representa una recta cultura
empresarial. Las próximas elecciones a la Cámara Oficial de Comercio, Industria
y Navegación de Las Palmas deberían significar una primera oportunidad para
todo ello, por lo que desde aquí hacemos votos en pro de la participación y
para que resulten elegidos los representantes más cualificados.
Las Palmas de Gran
Canaria, 12 de abril de 2002.
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