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    RESOLUCIONES

 
ASAMBLEA GENERAL 4 DE JUNIO DE 1995
    LLAMAMIENTO
     Ante el inicio de la nueva legislatura autonómica, insular y municipal, 
    el Círculo de Empresarios de Gran Canaria desea hacer una reflexión pública 
    sobre sus expectativas en torno al futuro inmediato de Canarias.
     Este Círculo de Empresarios es como se sabe, un grupo de opinión
    empresarial, cuyo objetivo radica en ayudar a la optimización del progreso
    económico y social de Canarias en el marco de la Libre Empresa y de la
    Economía de Mercado. El Círculo esta compuesto actualmente por los
    siguientes miembros:
    Francisco Acosta Ramirez
    Sergio Alonso Reyes
    Domingo Bello Cabrera
    Alberto Cabrés de León
    Fernando del Castillo Benitez de Lugo
    Vicente Díaz Lavín
    Angel Ferrera Martínez
    Domingo Guerra González
    Eustasio López González
    Lizardo Martell Cárdenes
    Mario Romero Mur
    Juan-Agustín Sánchez Bolaños
    Juan-Miguel Sanjuán Jover
    Lothar Siemens Hernández
    Antonio Vega Pereira
     
    Como Círculo de Empresarios confiamos en que esta nueva etapa
    política que ahora comienza contribuya decididamente al bienestar y al
    progreso de Canarias en general. Entendemos que tenemos ante nosotros
    un reto fundamental, cual es el de transitar hacia un nuevo siglo que se abre
    para Canarias en la perspectiva de una economía cada vez más globalizada.
     De todos nosotros depende que podamos superar definitivamente
    nuestras dificultades y, en consecuencia, hacemos un llamamiento a los
    recién elegidos para que asuman el imprescindible esfuerzo coordinado que
    nos lleve a vencer los inconvenientes de nuestra propia condición de
    perféricos.
     Como Círculo ofrecemos nuestra más sincera colaboración con todas
    las Administraciones, exponiéndoles a continuación nuestro parecer sobre
    las grandes orientaciones que, desde la empresa, se demandan en estos
    momentos. Las siguientes reflexiones, por tanto, no son más que el reflejo
    de lo que entendemos deben ser las grandes líneas de trabajo que pueden
    inspirar una acción de globierno en los próximos años.
    1º El Escenario de la legislatura a medio plazo
     No hay certidumbre estadística respecto al alcance y duración de la
    actual fase de expansión económica iniciada por la economía canaria en 1993
    y mantenida durante 1994, en forma incluso superior a la prevista. La
    experiencia nos demuestra, como es de esperar en un mundo cada vez más
    interdependiente y para una economía de por sí pequeña y abierta como la
    canaria, que la evolución económica de nuestra región se ajusta, cada vez
    más y en mayor medida, al ciclo económico internacional.
     Nadie duda que el impulso experimentado por la economía canaria en
    estos dos últimos años se ha debido, fundamentalmente, a una favorable
    coyuntura turística marcada, en gran medida, por tres factores: la
    devaluación de la peseta, la caída de mercados competidores y el mayor
    crecimiento económico vivido por los países europeos, que son en su
    conjunto los grandes emisores de turismo hacia Canarias.
     La mayoría de los analistas internacionales, con las lógicas reservas,
    coinciden en que se prolongará en el medio plazo la actual fase de
    crecimiento de la economía mundial y europea en particular, dando así una
    oportunidad a Canarias de continuar en la actual senda de expansión
    económica. Las nuevas Administraciones surgidas de las recientes elecciones
    locales y autonómicas deberían aprovechar esta circunstancia para apuntalar
    la recuperación y hacerla, en consecuencia, más durable, centrando la
    política económica en las grandes reformas estructurales pendientes, es
    decir, poniendo en marcha acciones que permitan corregir las inflación y los 
    excesos financieros, eliminar los déficit presupuestarios y mejora en
    conjunto la eficiencia de nuestros mercados. Esto propiciaría la creación de
    un entorno favorable para el crecimiento, la inversión y el empleo.
     Nuestros Ayuntamientos, Cabildos y el Gobierno Autónomo, por tanto,
    tienen un importante papel que desempeñar en este contexto y en el
    espacio de una economía como la canaria, especialmente capacitada para el
    turismo, motor de crecimiento y factor de progreso cultural y social.
     El turismo sector predominante de la economía canaria representa
    nuestra más segura apuesta de futuro, teniendo, en consecuencia, que
    diseñarse las política económicas que nos permitan explotar al máximo los
    recursos y habilidades de que disponemos para competir con éxito en el
    marco de una economía global. Desde la perspectiva del turismo estimamos
    perentoria, en consecuencia, la necesidad de abordar con profundidad el
    análisis de todos los factores que inciden por el momento en la evolución de
    los precios en Canarias y que amenazan seriamente con dañar la
    competitividad del conjunto de nuestra economía.
    2º Lo que se espera de la nueva etapa política.
     Los ejes fundamentales de la nueva acción de gobierno deberían
    ordenarse en torno a dos principios fundamentales: mayor rigor en la
    política presupuestaria y fomento de la competencia en el conjunto de las
    actividades económicas.

    A) Una política presupuestaria rigurosa.

     La contención del gasto público y la mejora de su calidad es condición
    fundamental para facilitar la formación de un entorno favorable a la
    empresa. La reducción del déficit no debería, sin embargo, afectar a los
    procesos de inversión pública en infraestructuras físicas (transportes,
    comunicaciones, etc.) y humanas (educación, sanidad y medio ambiente,
    fundamentalmente). El rigor en la política presupuestaria supone, por
    consiguiente, esfuerzos en el control del gasto corriente; algo que se podría
    plasmar, al menos en un año, estableciendo presupuestos con crecimiento
    cero.
     Esperamos, por tanto, que los próximos Presupuestos sean
    herramientas eficaces al servicio del desarrollo económico y social de
    nuestra Comunidad. Un mayor bienestar y una mejor calidad de vida exige
    unos presupuestos rigurosos, diseñados con una visión amplia e
    interrelacionada de la política social. El desarrollo del bienestar social y de la
    calidad de vida no debe ser observando aisladamente cada uno de sus
    componentes, sino más bien contemplado un equilibrio de acciones
    encaminadas a erradicar el conjunto de factores que los impiden
    (drogodepencia, marginación social, minusvalías, pobreza, desatención al
    menor, etc).

    B) El fomento de la competencia.

     Cabe introducir medidas de presión liberalizadoras ens ectores
    fuertemente intervenidos, como el del transporte, o en unos mercados tan
    importantes como el del suelo, favoreciendo la construcción y el
    abaratamiento de la vivienda. Junto a ello, cabría también plantear medidas
    que reduzcan la complejidad administrativa y otras que faciliten la
    desregulación de actividades económicas protegidas. A todo ello cabe añadir
    la supresión de ayudas públicas a sectores no competitivos, sustituyendo las
    subvenciones a fondo perdido por incentivos fiscales directos. Por otra
    parte, la licitación pública debería aumentar su transparencia, para facilitar
    en mayor medida el acceso de las PYMES a los procesos de contratación de
    obras y servicios.
    3º El marco institucional de la legislatura.

    A) La reforma del Estatuto de Autonomía.

     El desarrollo económico propuesto no se podría alcanzar si no
    logramos un marco institucional adecuado. Aumentar la credibilidad de
    nuestras Instituciones políticas y procurar un clima de estabilidad, que
    permita a los gobiernos aplicarse con rigor a las tareas pendientes, son
    condiciones necesarias para conducir con éxito la política económica en el
    próximo cuatrienio. La reforma del Estatuto de Autonomía, pendiente de
    aprobación en estos momentos, debería consolidar tales elementos con el
    fin de mejorar la confianza de los ciudadanos, y de los inversores en
    particular.

    B) Las relaciones con la Comunidad Europea.

     Nuestro marco institucional está vinculado al juego de las relaciones de
    Canarias con la Unión Europea. La revisión del POSEICAN y del Tratado de
    Maastrich, por consiguiente, son cuestiones que afectan especialmente al
    estatus de Canarias en la Unión Europea.
     La revisión del POSEICAN deberá producirse a través de la definición de
    un estatus distinto al del resto de las llamadas regiones ultraperiféricas,
    contemplado a Canarias como lo que es: una región fragmentada, con una
    densidad demográfica muy alta, condicionada por su situación geográfica y
    con una tradición del libre comercio que precisa de soluciones especiales y
    adecuadas a sus circunstancias.
     Las características dinámicas de nuestras Islas requieren que, en el
    futuro, los problemas latentes en materia de pesca, de agricultura, política
    industrial, etc, merzcan un tratamiento singular, dadas las radicales
    diferenciaciones de Canarias con respecto al Continente Europeo y al
    supresión de la libertad comercial.

    C) El desarrollo del REF.

     La nueva legislatura deberá culminar la reforma iniciada en la anterior
    etapa del régimen económico y fiscal de Canarias. Resolver los problemas e
    incompatibilidades del nuevo REF con el Derecho comunitario exigirá
    previsiblemente, determinadas adaptaciones de esa norma, dando así la
    oportunidad de introducir aquellas modificaciones no admitidas en su
    momento y necesarias, sin duda, para la proyección de Canarias como zona
    especial en la Comunidad. De esta manera, sería necesario contar con un REF
    muy mejorado que, entre otras cosas, contribuya a impulsar los procesos
    inversión en activos inmateriales y a favorecer la internacionalización de la
    empresa canaria.
     El desarrollo reglamentario del nuevo REF deberá limitar las
    limitaciones impuestas en la nueva Ley vigente, ahora cuestionada por la
    Unión Europea, y facilitar los procesos de inversión para lograr plenamente
    nuestro desarrollo económico y social. La actual norma REF no colma las
    aspiraciones de Canarias, y ello obliga a permanecer en una situación de
    constante reivindicación.

    D) Un mayor saneamiento de las cuentas públicas y una más adecuada

    financiación autonómica y local.

     En el marco de toda esa negociación habrá de incluirse la relativa a la
    nueva financiación autonómica a diseñar en torno a los principios de
    corresponsabilida y suficiencia. Conforme a ello, y para cubir las necesidades
    de nuestras administraciones públicas, se ha recurrido hasta ahora a
    incementar la presión fiscal en nuestra Comunidad Autónoma. El
    crecimiento de los ingresos a lo largo de los últimos años ha estado muy por
    encima del crecimiento nominal del PIB, centrándose fundamentalmente en
    la imposición indirecta a través de figuras tales como el IGIC; el APIC, el
    Impuesto Especial sobre Carburantes, el Impuesto de Matriculación, el de
    Trasmisiones Patrimoniales, etc. La reforma fiscal ha incidido de manera
    importante en las empresas, que han soportado considerablemente la
    presión de la misma, sometiéndose además al aumento de formalidades
    administrativas con evidentes complicaciones añadidas en sus costos y en su
    labor de gestión. 
     Es evidenente, por tanto, que en los próximos años los procedimientos
    y los ingresos fiscales deberán atemperarse para evitar los procesos
    inflacionistas latentes en nuestra Comunidad. Al Estado corresponde dar
    respuesta a las necesidades de nuestras Administraciones  Públicas,
    garantizando, en el caso por ejemplo del descreste del APIC, la participación
    de nuestros Ayuntamientos en sus ingresos, equiparándolos con el resto del
    los municipios nacionales y en el marco de una nueva financiación local.
     Ese esfuerzo solidario del Estado debe verse reflejado en la política de
    gastos de nuestra administración, evitando el déficit y el crecimiento de los
    niveles de endeudamiento, que sólo contribuyen a detraer recursos de la
    inversión privada y a frenar, en consecuencia, las expectativas de inversión y
    creación de empleo.

    E) Una definitiva reforma administrativa.

     En el contexto de una economía global, no sólo es fundamental el
    ajuste de las empresas y la mejora de su competividad, sino, con igual
    importancia, que nuestras Administraciones aprendan a competir en
    eficacia. Precisamos, pues, de una gestión pública sobria y eficaz, como
    mejor calidad y en constante superación.
     El control del gasto público en el conjunto de nuestras
    Administraciones exige esfuerzos y racionalidad, evitando duplicidad de
    tareas y descoordinación. Desde esta perspectiva este Círculo de
    Empresarios considera como tareas prioritarias las siguientes:
      * Simplificación del mapa administrativo de nuestra Comunidad
      Autónoma con reducción racional del número de Consejerías y
      Viceconsejerías de Gobierno, Direcciones Generales, Organismos
      Autónomos y Empresas Públicas. Debería fijarse de una vez la
      residencia definitiva de las Consejerías y evitar su duplicación.
      * Cierre del proceso de transferencias a los Cabildos, con redefinición
      de su papel como órganos de Administración insular y de gobierno,
      en cada isla, de la Comunidad Autónoma.
      * Simplificación del mapa municipal, con concentración e
      insularización de servicios comunes.
    4º La colaboración de los agentes económicos y sociales.
     Para todos estos fines sería necesario contar con la máxima
    colaboración de los agentes económicos y sociales de la Región, por lo que
    desde aquí hacemos un llamamiento a las fuerzas sociales y al conjunto del
    empresariado para que asuman con entusiasmo los retos que se nos
    imponen en una economía cada vez más liberalizada y, en consecuencia, más
    competitiva. En ese sentido,se hace necesario la modernización del marco
    legal que regula las relaciones laborales, para fomentar decididamente el
    progreso económico y social.
    5º Llamada a la unidad regional.
     Nuestro Archipiélago viene sufriendo cada vez más el deterioro del
    insularismo mal entendido. Las islas menores no han sido asistidas como las
    mayores, y éstas pugnan entre sí por alcanzar un predominio que ha pasado
    de la sana competencia al continuo enfrentamiento. Cada isla tiene su propia
    idiosincrancia, pero todas en su conjunto se funden en la esencia común de
    la "canariedad".
     La "canariedad" no puede ser disgregadora, ni debe entorpecer el
    progreso que ha de proporcionar un aprovechamiento justo y solidario de
    los recursos de que se dispone, administrados en gran parte, y por primer
    vez, por nosotros mismos. Debemos ser capaces de priorizar las necesidades
    esenciales para que la separación geográfica sólo sea el signo de nuestra rica
    variedad. La unidad regional está reñida con los oportunismos de ocasión
    que nos distancian. La objetividad y la ponderación bien entendidas deben
    ser soluciones equitativas para todos, y, desde tales logros, será lícita la
    superación para que cada Isla pugne por su propia grandeza.
     Hacemos en consecuencia un llamamiento, desde la responsabilidad de
    todos, al esfuerzo por superar las suspicacias, las críticas innecesarias y los
    enfrentamientos que nos perjudican, en aras a conseguir el mejor
    entendimiento para consolidar la unidad regional.
    Gran Canaria, 4 de junio de 1995.
 
     
© Círculo de Empresarios de Gran Canaria 2001.