DECLARACION
a propósito del Codigo Etico
Los componentes del Círculo de Empresarios de Gran Canaria hemos venido
insistiendo desde hace tiempo en la necesidad de disponer, tal y como ya se ha hecho en tantos
otros países de nuestro entorno, de reglas éticas eficaces que cubran y alcancen a todos y cada
uno de los distintos niveles de actividad de nuestros gobiernos.
Es evidente que la preocupación del público por los asuntos de la ética se ha
acrecentado en los últimos tiempos, y por razón fundamentalmente de la proliferación de toda
esa serie de escándalos y corruptelas de distinto tipo que regularmente acceden a los titulares
de nuestros medios de comunicación. Desde esta perspectiva, por tanto, creemos y afirmamos
que unas conductas éticas e irreprochables son condición básica para la buena gestión de los
asuntos públicos.
Advertimos, en consecuencia, que el Código Etico propuesto por la Fundación Pedro
Garcia Cabrera cubre sólo un mínimo de las exigencias deontológicas que demanda nuestra
sociedad, por lo que tampoco comprendemos las reticencias que el mismo ha despertado entre
varios de los partidos políticos presentes en nuestra Comunidad. Esperamos, por tanto, que las
dudas abiertas por el Código entre los diversos grupos políticos de nuestra Región puedan ser
pronto despejadas y que todos se sumen, así y sin exepción, a su firma.
En todo caso, no queremos dejar tampoco de señalar que la construcción de una
infraestructura ética eficaz no sólo requiere de la elaboración de Códigos de conducta como el
que comentamos, sino que exige además una decidida voluntad política para darles
cumplimiento. Contar, cómo no, también con un marco jurídico eficiente y con mecanismos de
responsabilidad eficaces; pero, sobre todo, con una sociedad civil activa que ejerza sobre los
agentes públicos las labores de fiscalización y control que se demandan. Desde aquí, por tanto,
hacemos un llamamiento al conjunto de la sociedad para que asuma el papel que está llamada
a desempeñar cara al éxito de ese Código Etico que se ha propuesto.
En Las Palmas de Gran Canaria, a 5 de marzo de 1.998
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